La firma del “Acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera” en 2016 entre el Estado colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (Farc-ep) marcó un hito histórico en la búsqueda de la reconciliación nacional y el fin de un conflicto armado que por décadas afectó profundamente el tejido social del país. Sin embargo, es importante reconocer que gran parte de la población estudiantil actual —los jóvenes que han…
La firma del “Acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera” en 2016 entre el Estado colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (Farc-ep) marcó un hito histórico en la búsqueda de la reconciliación nacional y el fin de un conflicto armado que por décadas afectó profundamente el tejido social del país. Sin embargo, es importante reconocer que gran parte de la población estudiantil actual —los jóvenes que han ingresado desde el 2020 a las aulas de pregrado— vivió ese momento a la distancia, mientras en aquel entonces eran apenas niños o adolescentes. Muchos crecieron sin conocer o con una referencia difusa de lo que significó el Acuerdo, sus motivaciones, sus actores y las implicaciones que tuvo y sigue teniendo para la sociedad colombiana. Hoy, en medio de un posacuerdo complejo y dinámico, se vuelve imprescindible tender puentes entre la memoria histórica y las nuevas generaciones para que comprendan el contexto, valoren el esfuerzo detrás de las negociaciones y asuman un rol activo en la construcción de un futuro más justo y sostenible.